Historia
Los orígenes de Hervás datan de finales del siglo XII, su proximidad a la Vía de la Plata, que de hecho atraviesa su término municipal, mantuvo siempre a este enclave en contacto con los diferentes pueblos que llegaron a la Península, y fue durante el reinado de Alfonso VIII, con la ayuda de los caballeros abulenses cuando se repoblaron estas tierras al sur de la sierra; después se fundará Plasencia (1186) quedando así Hervás segregado de Ávila e integrado en Plasencia. En el año 1209 Hervás se asigna a la población de Béjar, que se acababa de fundar a finales de 1208.
En 1264 Doña Violante, esposa de Alfonso X, donará a Hervás el monte “Castañar Gallego” para el aprovechamiento propio y exclusivo de los hervasenses. Este regalo de la reina tendrá una importancia decisiva en el desarrollo Hervás, por todo lo que supuso el aprovechamiento de los frutos, la madera en la cestería, la ebanistería y el urbanismo donde se emplearon ingentes cantidades todavía visibles. Por la importancia que tuvo la donación del monte, Hervás no cejará de reivindicar su soberanía frente a Béjar. Esta separación llegaría en 1816, Hervás llevaba años batallando su independencia y por fin consiguió el privilegio de exención y villazgo de Béjar, justo 17 años antes de que pasara a pertenecer también definitivamente a la provincia de Cáceres con motivo de la reforma administrativa propiciada por Javier del Burgos en 1833.
Un hecho especialmente identitario y diferencial respecto de la comarca y en general con el resto de la región, es su pasado industrial. En efecto, a Hervás llegó la insdustrialización en 1734 por iniciativa ducal el súbdito inglés Juan Cortés, «fabricante de paños finos», que logró dar el salto de una actividad hasta entonces artesanal y dispersa a un modelo de producción organizada y especializada.
La Junta de Comercio y Moneda concedió unas ordenanzas comunes a los fabricantes de Béjar y Hervás en 1765 para impulsar la floreciente industria de ambas poblaciones, pero en lugar de resolver los problemas fue motivo de enfrentamientos y desavenencias a causa de la calidad de los paños. Se cruzaron una serie de acusaciones que terminaron en agrios y costosos pleitos, hasta que el «16 de noviembre de 1780 el propio rey a través de su Junta General de Comercio y Moneda acordó por conveniente la separación de la Fábrica de Paños de ese lugar de la Villa de Béjar».
Otro hecho de especial relevancia para Hervás fue la llegada del ferrocarril. En efecto, el primer tramo de la línea que uniría Empalme con Astorga de 55,7 kilómetros se empezó a construir en 1890 y llegaría a Hervás tres años después. En aquel momento el ferrocarril era sinónimo de progreso porque extendía puentes en los parajes más inaccesibles, perforaba túneles en las grandes montañas y llevaba sus vías desde la ciudad a los más alejados lugares, facilitando la comunicación de una manera asombrosa para la época.
Iglesia Castillo de Santa María de Aguas Vivas
Al acercarnos a Hervás, observamos que la iglesia es el punto más alto y parece un castillo y es que la Iglesia de Santa María de Aguas Vivas está situada en el punto más elevado del pueblo y se cree que fue construida sobre un antiguo castillo Templario. La torre, del campanario con los escudos de los Zúñigas y del obispo Plasencia, es de sillería cuadrada con marcas de canteros del siglo XIII, y la muralla que todavía se conserva circundando la iglesia, es hoy en dia el mirador natural de la población.
A finales del siglo XVI los conversos llegaron a controlar esta parroquia cuando se integraron en el culto católico y dieron sacerdotes a esta Iglesia. Seguramente por ello mantuvieron rivalidades por el control de la vida espiritual del lugar con los frailes trinitarios de San Juan Bautista. Tuvo en el párroco Jerónimo Sánchez Zúñiga (1738-1784) un importante comisario de la Inquisición.
En su interior destaca la capilla de las Angustias, con un retablo Barroco.
Barrio judío:
Desde el año 1969, Hervás el casco histórico fue declarado Conjunto Histórico Artístico, destacando un barrio de arquitectura singular por el uso de materias nobles como la madera, combinado con el adobe y teja en sus tejados y fachadas, por un entramado de calles sinuosas y estrechas, conocido como:»Barrio Judío»
El primer asentamiento de la comunidad hebrea en Hervás se estima hacia el S. XIV, aunque documentalmente no se recoge ningún testimonio hasta el XV. Estaba constituida por unas 45 familias propietarias de varios edificios, entre ellos una «Casa de la Cofradía» y la Sinagoga. En la actualidad el «barrio» se trata de un conjunto homogéneo de callejuelas estrechas y casas con entramado de madera de castaño y adobe. Se extiende desde La Plaza, lugar de encuentro de cristiano y judíos, hasta el río Ambroz y la Fuente Chiquita. De la herencia judía se conservan los nombres de las calles Sinagoga, Rabilero, Cofradía. Aunque no se mantiene la Sinagoga, la tradición oral la sitúa en la calle Rabilero, 19. Con la promulgación del Edicto de expulsión por los Reyes Católicos en 1492, muchas familias judías tuvieron que exiliarse hacia tierras portuguesas, otras se avinieron a convertirse al cristianismo, formando la Cofradía en conversa. Los judíos de Hervás se dedicaron principalmente oficios artesanales como zapateros, curtidores, sastres, lenceros, también hubo escribanos y quienes hacían prestamos al interés.
Puente de la Fuente Chiquita
Del siglo XVI, y sillería Granítica y un solo ojo, sustenta en su pretil la lapida funeraria de Alonso Sánchez, Montero Real e hidalgo placentíno y benefactor del pueblo de Hervás. Este puente era el camino de acceso a la población desde la Vía de la Plata.
Iglesia de San Juan Bautista y Convento Trinitario.
Es la iglesia del antiguo convento trinitario, los cuales vivieron cerca de tres siglos en Hervás, la actual parroquia de San Juan Bautista. Desde que se fundara el convento por el año 1664 hasta 1727 únicamente se dedicó a los menesteres de la vida religiosa, y desde dicho año empezó a ser casa de estudios de Teología y Filosofía, con cuarenta y seis religiosos. En 1834 fue cerrada la iglesia, vendida la huerta y expulsados los frailes, quedando en el pueblo solo los ancianos que fueron recogidos por vecinos del lugar hasta su fallecimiento. Desde entonces sus instalaciones sirvieron para escuelas públicas, hospital, cuartel de la Guardia Civil y Casa Ayuntamiento. Desde el 2001 es una hospedería de la Junta de Extremadura.
Te hemos resumido lo mas interesante que vimos a nivel fotográfico en un par de días. No hemos hablado por ejemplo de alojamientos, que hay muchisimos, pero si tenemos que recomendar uno seria «La Posada del Valle de Ambroz».
En cuanto monumentos hay varios palacios pero no los vimos (no visitamos su interior), como el Hospital de San Francisco, que es el actual Ayuntamiento, o el Palacio de los Dávila que es el actual Museo del escultor Enrique Pérez Comendador- Leroux.
PERO LO MAS IMPORTANTE QUE OS ACONSEJAMOS: Es que no dejéis de visitar Béjar y todos los pueblos cercanos como Candelario y la Alberca, Granadilla, Baños de Montemayor y las ruinas de Cáparra en este Valle. Y el Valle del Jerte que es justo el valle de al lado al que se puede acceder por el Puerto de Honduras atravesando la propia sierra de Hervás. Sobre estos lugares seguiremos publicando artículos, ya que algunos como el Valle del Jerte lo hicimos en el mismo viaje.




















